Si te interesa lo que hago y quieres desarrollar tus ideas o colaborar en proyectos, puedes contactar conmigo en:

Cacerolas de diamantes (2ª parte)

21 de mayo de 2020. Sobre las 21:00 horas. Avenida de Moratalaz de Madrid.

Tras las “cacerolas de diamantes” de Núñez de Balboa se replicaron en otros barrios más humildes de Madrid las protestas contra la gestión del Gobierno frente al COVID-19. Quizás una de las diferencias más palpables entre la primera y las nuevas es que, en estos barrios más pobres (Moratalaz, Carabanchel, Vallecas…), hubo una contestación a estas movilizaciones.

Parece que se intuye el por qué hubo contestación en estos barrios frente a estas marchas y en las zonas más céntricas no, pero vamos a analizar la realidad social detrás de todo esto para dar un cierto rango científico al artículo.

Compararemos las realidades sociales de la calle Núñez de Balboa y la avenida de Moratalaz. He elegido esta última porque es donde mayor repercusión tuvieron las contraprotestas, llegando incluso a enfrentamientos violentos.

 

Edad

Atendiendo a los datos de 2019 del INE, en el Barrio de Moratalaz de Madrid hay una distribución idéntica a la que encontramos en el Barrio de Salamanca: un 58% de población por encima de los 40 años y un 42% por debajo.

Por tanto, se replican los resultados comparando con España o con Madrid, que afirman que en este barrio habría un cierto envejecimiento poblacional (+1% con respecto a España; +3% con respecto a la Comunidad de Madrid).

 

TOTAL Bº MORATALAZ Población Porcentaje
Menos de 40 35.761 42,10%
Más de 40 58.500 57,90%
TOTAL MADRID Población Porcentaje
Menos de 40 3.016.006 45,26%
Más de 40 3.647.388 54,73%
TOTAL ESPAÑA Población Porcentaje
Menos de 40 20.432.628 43,45%
Más de 40 26.593.580 56,55%

Elaboración propia. Fuente de los datos: INE

 

Renta por persona

Aquí sí que varía (y mucho) los datos frente a la calle Núñez de Balboa.

Tal y como comenté en el anterior artículo, según los datos de 2018 la renta por persona media de los españoles es de 11.412 euros (951 euros al mes) y la de los madrileños sería 1.867 euros más al año (13.279 euros / 1.107 euros al mes).

Ahora, centrándonos en la avenida de Moratalaz, la zona considerada en este análisis determina que la renta media por persona es de 15.114 euros al año, siendo de 20.418 euros/año la más alta y 11.435 euros/año la mínima.

Comparativa:

  • En comparación con la calle Núñez de Balboa, los habitantes de la avenida de Moratalaz cobran entre 8.946 y 17.929 euros menos que un habitante de la calle Núñez de Balboa. Es decir, de media, estarán cobrando unos 10.685 euros menos al año (un 42% menos).
  • En comparación con el resto de la Comunidad de Madrid, los vecinos de la Avenida de Moratalaz cobran aproximadamente, de media, unos 1.835 euros más (+14%).
  • En comparación con el resto de españoles, cobrarían unos 3.702 euros más de media (aproximadamente un +32%).
  • Según datos del INE, los vecinos de la Avenida de Moratalaz están dentro del 17% más rico de España y 34% más rico de la comunidad de Madrid. Podríamos afirmar que la zona de la Avenida de Moratalaz (que no el barrio en su conjunto) es una zona de clase media / media-alta.

 

Fuente: El País / INE

 

Intención de voto / ideología

En este aspecto también hay notables diferencias.

Recordamos: según las últimas elecciones generales, en la Comunidad de Madrid, con un 74,54% de participación, los resultados fueron los siguientes:

 

Partido Votos Porcentaje
PSOE 948.751 26,88%
PP 879.667 24,92%
VOX 647.924 18,35%
UNIDAS PODEMOS 459.030 13%
Cs 319.310 9,05%
MÁS PAÍS-EQUO 199.172 5,64%

 

En esta comparativa, hemos considerado exclusivamente los 13 bloques electorales que conforman la avenida de Moratalaz.

Curiosamente representan una población total similar a la considerada en anterior artículo: 10.232 vecinos en Moratalaz vs. 10.972 vecinos en Núñez de Balboa.

La participación es de un 77%. Si bien es superior a la media madrileña (74,54% en la Comunidad de Madrid), es un 4% inferior a la de Núñez de Balboa (81%).

La principal diferencia se encontraría en los resultados electorales de la avenida:

 

Partido Porcentaje en Avda. Moratalaz (redondeo) Comparativa con resultados Com. de Madrid (redondeo) Comparativa con resultados Núñez de Balboa (redondeo)
PSOE 26 % -1% (26,88%) +17% (9 %)
PP 30 % +5% (24,92%) – 24% (54 %)
VOX 14 % -4% (18,35%) -11% (25 %)
UNIDAS PODEMOS 13 % +11% (2 %)
Cs 8 % -1% (9,05%) +1% (7 %)
MÁS PAÍS-EQUO 6 % +4% (2 %)

 

Como podemos apreciar, hay un notable incremento del voto de izquierdas en Moratalaz frente a Núñez de Balboa (+32%).

Si agrupamos por bloques ideológicos (izquierda – derecha), el resultado sería el siguiente:

 

Bloque (suma partidos) Porcentaje Avda. Moratalaz (redondeo) Porcentaje Comunidad de Madrid (redondeo) Porcentaje Calle Núñez de Balboa (redondeo)
IZQUIERDA (PSOE + UP + MP) 45 % 46 % (-1 % en MT) 13 % (+32% en MT)
 DERECHA (PP + VOX + CS) 52 % 52 % (s/c en MT) 86 % (-34% en MT)

 

Fuente: El País / INE

 

En resumen:

  • La Avenida de Moratalaz se aproxima claramente a la realidad madrileña, igualando prácticamente los resultados (solo se apunta un -1% en el bloque de la izquierda)
  • Por tanto, los habitantes de la Avenida de Moratalaz, al igual que la media de la Comunidad de Madrid, votan mayoritariamente al bloque de derecha (52%)
  • Por el contrario a Núñez de Balboa, aquí hay mayor equilibrio entre bloque de izquierda y derecha
  • En lo que respecta al voto hacia los extremos ideológicos, en Moratalaz hay una mayor polarización del voto y una mayor presencia de la extrema izquierda frente a la extrema derecha:
    • En Moratalaz, UP+MP+VOX aglutinan el 33% del voto (14% VOX / 19% UP+MP)
    • En Núñez de Balboa, UP+MP+VOX aglutinan el 29% del voto (25% VOX + 4% UP)
  • En la Avenida de Moratalaz, aproximadamente, uno de cada siete votantes son de extrema derecha (unos 1.432 votantes) y uno de cada cinco son de extrema izquierda (unos 1.944 votantes)

 

Moraleja (…pero no el barrio)

Si bien la protesta es legítima y replicable a cualquier otro punto de España, las protestas contra el Gobierno no se pueden considerar un “movimiento de todos” (especialmente las de la calle Núñez de Balboa). Es evidente que existe una intencionalidad de erosionar al Gobierno más allá de una crítica a su gestión, fundamentalmente por una serie de factores:

  • Las manifestaciones no se refieren a la gestión de todos los gobiernos implicados en la gestión del COVID-19 (central, autonómico y local), sino que van dirigidas directa y únicamente a la gestión del Gobierno de España. Tanto es así que han personalizado en la figura de Pedro Sánchez la cartelería de sus protestas. Es evidente que ha habido errores en la gestión, pero no únicamente en el Gobierno central.
  • Como ya apuntaba en las conclusiones del anterior artículo, las protestas se han desactivado sustancialmente en el momento en que se ha permitido una mayor movilidad y consumo con el Estado de Alarma. Parece que no eran unas protestas dirigidas estrictamente hacia la gestión de la salud pública del Gobierno, sino más bien a las decisiones adoptadas que nos han hecho por un tiempo iguales en lo que respecta a sacrificios personales: permanecer en casa, cerrar las persianas de nuestros negocios y consumir a través de plataformas telemáticas (con los problemas de demora de pedidos que ello implicaba).
  • Resulta poco probable que este tipo de “movimientos de todos” se puedan asociar a la población ideológicamente situada a la izquierda. Los datos demuestran que las protestas han tenido menor presencia o, directamente, han tenido contestación en aquellos lugares donde los bloques izquierda-derecha estaban más equilibrados.
  • No parece razonable pensar que uno de los motivos que han impulsado las movilizaciones ha sido la merma o restricción en los derechos y libertades de la ciudadanía. No ha existido tal constricción, más allá de las normas temporales que iban encaminadas a la protección de la salud. Tanto es así que se ha permitido el derecho a manifestación incluso en contra de los criterios de salud pública de todas las administraciones.

Siguiendo con este último punto, en absoluto se puede llamar a este gobierno “dictadura” como se arengaba en estas marchas. Una dictadura es un tipo de régimen político caracterizado esencialmente por la represión violenta de aquellas formas de expresión que van en contra del gobierno establecido. No ha existido tal represión, ni durante ni tras las manifestaciones, ni una imposibilidad de expresar libremente las opiniones de sus impulsores, tanto en las marchas como en medios de comunicación o redes sociales.

Paradójicamente, muchos de los que gritaron “libertad, libertad” en estas marchas se caracterizan, precisamente, de ser nostálgicos de un régimen que sí fue una dictadura y sí existió una represión violenta.

Las medidas adoptadas en España con el Estado de Alarma se han adoptado prácticamente de forma idéntica en otros países europeos no sospechosos de ser gobiernos de izquierdas, como Francia, Reino Unido o Alemania. Con esto quiero decir que todas estas restricciones tenían la única finalidad de proteger el sistema sanitario de un colapso y, por ende, la salud de los ciudadanos, no el control social de los mismos o la represión de ideas contrarias al Gobierno central. Estas medidas han supuesto un sacrificio para TODA la población española, no solo para la gente del barrio de Salamanca o de Moratalaz.

Como afirmo en otro de mis artículos, frente a la mayor crisis sufrida en democracia la sociedad demanda unidad. Es imprescindible, no solo para salir de esta, sino también para recuperar la confianza perdida en las instituciones por parte de la ciudadanía. Estamos frente a una crisis social y económica sin precedentes, donde los más vulnerables van a ser especialmente castigados por las restricciones de movilidad y el cierre de negocios.

No es momento de crispación, es momento de alcanzar espacios de acuerdo. No solo nos jugamos la salud en esto, también nos jugamos nuestro futuro como democracia.

Consultor en redes sociales, diseñador y fotógrafo. Presidente del Colectivo Paso Alto. Friki de manual.

Comentar